{"id":8850,"date":"2024-04-23T16:10:25","date_gmt":"2024-04-23T20:10:25","guid":{"rendered":"https:\/\/old.pondlehocky.com\/sin-categorizar\/incluso-con-el-veredicto-local-sobre-el-roundup-los-danos-punitivos-aun-no-son-contundentes\/"},"modified":"2024-04-23T16:11:32","modified_gmt":"2024-04-23T20:11:32","slug":"incluso-con-el-veredicto-local-sobre-el-roundup-los-danos-punitivos-aun-no-son-contundentes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/old.pondlehocky.com\/es\/noticias\/incluso-con-el-veredicto-local-sobre-el-roundup-los-danos-punitivos-aun-no-son-contundentes\/","title":{"rendered":"Incluso con el veredicto local sobre el Roundup, los da\u00f1os punitivos a\u00fan no son contundentes"},"content":{"rendered":"<p>[et_pb_section fb_built=\u00bb1&#8243; _builder_version=\u00bb4.16&#8243; collapsed=\u00bboff\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][et_pb_row _builder_version=\u00bb4.20.4&#8243; background_size=\u00bbinitial\u00bb background_position=\u00bbtop_left\u00bb background_repeat=\u00bbrepeat\u00bb width=\u00bb100%\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][et_pb_column type=\u00bb4_4&#8243; _builder_version=\u00bb4.16&#8243; custom_padding=\u00bb|||\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb custom_padding__hover=\u00bb|||\u00bb][et_pb_text _builder_version=\u00bb4.23.1&#8243; background_size=\u00bbinitial\u00bb background_position=\u00bbtop_left\u00bb background_repeat=\u00bbrepeat\u00bb custom_margin=\u00bb-83px||||false|false\u00bb custom_margin_tablet=\u00bb-83px||||false|false\u00bb custom_margin_phone=\u00bb-83px||||false|false\u00bb custom_margin_last_edited=\u00bbon|phone\u00bb hover_enabled=\u00bb0&#8243; global_colors_info=\u00bb{}\u00bb sticky_enabled=\u00bb0&#8243;]<\/p>\n<p>Ya <a href=\"https:\/\/www.law.com\/thelegalintelligencer\/2022\/07\/14\/misbehaving-employers-hot-coffee-and-the-depp-heard-case-show-whats-wrong-with-punitive-damages-today\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">he escrito en<\/a> el pasado sobre el fracaso de los da\u00f1os punitivos para tener el efecto disuasorio para el que fueron dise\u00f1ados. En lugar de disuadir del da\u00f1o intencionado o del comportamiento atroz, la amenaza que suponen los da\u00f1os punitivos es aparentemente ignorada por las empresas y los empresarios que anteponen los beneficios a la prevenci\u00f3n del da\u00f1o, gracias en parte a que las indemnizaciones se reducen con frecuencia en apelaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Un veredicto reciente de un jurado local puede poner a prueba si esto cambiar\u00e1 y se producir\u00e1 una disuasi\u00f3n real, como se pretend\u00eda.<\/p>\n<p>Gracias a la defensa estelar de los abogados de Kline &amp; Specter y Arnold &amp; Itkin, a principios de este a\u00f1o un jurado de Filadelfia conden\u00f3 a Monsanto a pagar 2.000 millones de d\u00f3lares por da\u00f1os punitivos al fallar a favor de un demandante que afirmaba haber enfermado a causa del popular herbicida Roundup. A pesar de la asombrosa cifra, la realidad es que las indemnizaciones punitivas en nuestro sistema de justicia civil, y penas similares en el \u00e1mbito de la indemnizaci\u00f3n a los trabajadores, siguen sin disuadir de una conducta empresarial mala e hiriente. Despu\u00e9s de todo, el Roundup sigue en el mercado.<\/p>\n<h2>Los grandes veredictos de los jurados por da\u00f1os punitivos acaparan titulares, pero no disuaden del mal comportamiento<\/h2>\n<p>El reciente veredicto del Roundup de Filadelfia concedi\u00f3 al demandante, John McKivison, 250 millones de d\u00f3lares en da\u00f1os compensatorios y 2.000 millones de d\u00f3lares en da\u00f1os punitivos por sus alegaciones de que el Roundup le caus\u00f3 un linfoma no Hodgkin. Seg\u00fan documentos judiciales, McKivison aleg\u00f3 que desarroll\u00f3 c\u00e1ncer por utilizar Roundup en el trabajo y en casa. Adem\u00e1s, aleg\u00f3 que Monsanto intent\u00f3 influir en determinadas publicaciones cient\u00edficas sobre la seguridad del Roundup y su potencial nocivo.<\/p>\n<p>Los abogados defensores de Monsanto argumentaron que el Roundup es seguro y que factores ambientales aleatorios, en contraposici\u00f3n a los herbicidas, causaron el linfoma no Hodgkin. Un portavoz de Bayer (empresa matriz de Monsanto) dijo que Monsanto cree que tiene \u00abargumentos s\u00f3lidos en apelaci\u00f3n para conseguir que se anule este veredicto y se elimine o reduzca la indemnizaci\u00f3n por da\u00f1os y perjuicios inconstitucionalmente excesiva.\u00bb<\/p>\n<p>Este a\u00f1o se celebrar\u00e1n varios juicios relacionados con el Roundup en diversos tribunales estadounidenses. Otros 50.000 casos de Roundup est\u00e1n actualmente pendientes en el pa\u00eds. Aunque ha ganado varios juicios recientes, Monsanto ha sufrido derrotas en juicios con veredictos de nueve y diez cifras. Pero es poco probable que Monsanto acabe pagando algo cercano a los importes de esos veredictos. De hecho, las palabras anteriores del portavoz de Bayer no fueron pronunciadas por pura esperanza, sino, probablemente, por la sensaci\u00f3n de lo que se avecina. Monsanto ha recurrido los importantes veredictos dictados contra ella por el Roundup, y lo ha hecho con \u00e9xito.<\/p>\n<p>Por ejemplo, en 2018, un juez del estado de California redujo el veredicto de un jurado de 289 millones de d\u00f3lares en su contra (39 millones por da\u00f1os compensatorios y 250 millones por da\u00f1os punitivos) en casi un 73%, hasta 78 millones (39 millones por da\u00f1os compensatorios y punitivos).<\/p>\n<p>En 2019, otro juez del estado de California redujo el veredicto de un jurado contra Monsanto por valor de 2.055 millones de d\u00f3lares (55 millones en da\u00f1os compensatorios y 2.000 millones en da\u00f1os punitivos) en casi un 96%, hasta 86,7 millones de d\u00f3lares (17 millones y 69 millones, respectivamente).<\/p>\n<p>Ese mismo a\u00f1o, un juez federal de California redujo un veredicto de 80 millones de d\u00f3lares contra la empresa (5 millones en da\u00f1os compensatorios y 75 millones en da\u00f1os punitivos) en casi un 69% a 25 millones (5 y 25 millones, respectivamente).<\/p>\n<p>Aunque nunca est\u00e1 garantizado el \u00e9xito de las apelaciones, el \u00e9xito de Monsanto al derribar los veredictos por da\u00f1os punitivos elevados contra ella s\u00f3lo anima a \u00e9sta, y a otras empresas que venden productos peligrosos, a seguir vendiendo esos productos. Con el tiempo, los beneficios que obtengan de esos productos superar\u00e1n las reducidas indemnizaciones punitivas que se les impongan. Entonces, \u00bfpor qu\u00e9 retirar el Roundup del mercado? A pesar de las pruebas de los da\u00f1os, sus beneficios superan los riesgos para la salud. En otras palabras, sale a cuenta perjudicar a los consumidores.<\/p>\n<p>Si las indemnizaciones por da\u00f1os punitivos no disuaden de la mala conducta, \u00bfde qu\u00e9 sirven? La clara intenci\u00f3n legislativa era detener, o al menos cambiar, el comportamiento de los infractores.<\/p>\n<h2>El equivalente de los da\u00f1os punitivos en el sistema de indemnizaci\u00f3n de los trabajadores de Pensilvania tambi\u00e9n carece de poder disuasorio.<\/h2>\n<p>El art\u00edculo 435 de la Ley de Indemnizaci\u00f3n por Accidentes de Trabajo de Pensilvania permite a los Jueces de Indemnizaci\u00f3n por Accidentes de Trabajo sancionar a empresarios y aseguradoras por infringir la ley, incluida la imposici\u00f3n de una sanci\u00f3n cinco veces mayor que la sanci\u00f3n por defecto en situaciones en las que causen retrasos excesivos o irrazonables. Estas penas est\u00e1n dise\u00f1adas para disuadir del mal comportamiento a empresarios y compa\u00f1\u00edas de seguros, de forma similar a como los da\u00f1os punitivos disuaden te\u00f3ricamente del mal comportamiento en los casos generales de negligencia civil.<\/p>\n<p>Pond Lehocky Giordano utiliza estas peticiones como herramienta para exigir responsabilidades a empresarios y aseguradoras cuando niegan ilegalmente a nuestros clientes los salarios perdidos o no pagan los gastos m\u00e9dicos que les corresponden. Desgraciadamente, los tribunales y los investigadores a menudo cuestionan la utilidad de estas peticiones o les dan la espalda por completo, deneg\u00e1ndolas con frecuencia o concediendo 0$ en sanciones. Adem\u00e1s, dada la naturaleza de la mayor\u00eda de las reclamaciones de indemnizaci\u00f3n de los trabajadores, si se impusiera una sanci\u00f3n a un demandado en un caso en el que a un demandante se le ha denegado tratamiento m\u00e9dico o no ha recibido los cheques de las prestaciones m\u00e9dicas o de los salarios perdidos a causa de la mala actuaci\u00f3n de una aseguradora, el perjuicio puede ser la ruina m\u00e9dica o econ\u00f3mica, pero la sanci\u00f3n impuesta a una aseguradora podr\u00eda ser s\u00f3lo de unos cientos de d\u00f3lares.<\/p>\n<p>Vemos esta realidad a diario. Como ya he dicho en escritos anteriores, una revisi\u00f3n reciente de s\u00f3lo mi inventario de casos -no el de todo mi bufete- revel\u00f3 que la mayor\u00eda de mis casos tienen un componente sancionador derivado de la conducta il\u00edcita de una aseguradora. Intentos de estafa a nuestros clientes. Enviar cheques con retraso o no enviarlos. (La mayor\u00eda de nuestros clientes viven de n\u00f3mina en n\u00f3mina, as\u00ed que dejar pasar incluso una puede causar la ruina econ\u00f3mica). Interrupciones ilegales de prestaciones. No investigar adecuadamente las reclamaciones. No autorizar la asistencia m\u00e9dica. Denegaci\u00f3n de asistencia m\u00e9dica. La lista contin\u00faa.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 puede perder una aseguradora acosando continuamente a un trabajador lesionado y desgast\u00e1ndolo? No mucho. La rentabilidad que obtienen las aseguradoras de sus inversiones en estas campa\u00f1as de acoso es que obligan a los trabajadores lesionados a ceder a sus peticiones, recibiendo c\u00e9ntimos por sus demandas, incluso cuando los hechos o la ley est\u00e1n de parte de los trabajadores.<\/p>\n<p>No s\u00f3lo no se conceden penas con la frecuencia suficiente, sino que las cantidades no disuaden de la conducta il\u00edcita. Para ser justos con quienes toman las decisiones, ni siquiera una penalizaci\u00f3n del 50% sobre un cheque de 1.000 $ impedir\u00e1 que las aseguradoras emitan cheques con retraso.<\/p>\n<p>Las disposiciones sancionadoras de la Ley de Indemnizaci\u00f3n por Accidentes de Trabajo de Pensilvania necesitan m\u00e1s mordiente. Nuestros cargos electos deben escuchar las historias de horror de los trabajadores lesionados y sus familias y modificar la Ley para incluir disposiciones sancionadoras con penas y medidas disuasorias lo suficientemente severas como para que las aseguradoras no tengan otra opci\u00f3n razonable que cumplir la Ley. Por ejemplo, el retraso en los cheques, la denegaci\u00f3n de tratamiento, el uso indebido de documentos y otras t\u00e1cticas habituales de retraso o acoso empleadas por las aseguradoras deber\u00edan tener las correspondientes cantidades obligatorias en d\u00f3lares por cada infracci\u00f3n.<\/p>\n<p>Al hacerlo, nuestros cargos electos cumplir\u00edan su deber de llevar a cabo su parte del Gran Acuerdo, en el que los trabajadores perjudicados aceptaron renunciar a su derecho constitucional a demandar a un malhechor ante un tribunal a cambio de un proceso legal que les proporcione el pago inmediato de los salarios perdidos y las facturas m\u00e9dicas.<\/p>\n<p>La conclusi\u00f3n para los trabajadores lesionados de Pensilvania y sus abogados de indemnizaci\u00f3n por accidentes de trabajo es que los jueces de indemnizaci\u00f3n por accidentes de trabajo (los encargados de determinar los hechos en los casos de indemnizaci\u00f3n por accidentes de trabajo) no tienen munici\u00f3n suficiente en la mayor\u00eda de los casos para imponer sanciones a los empresarios o las compa\u00f1\u00edas de seguros que no cumplen la ley. Eso est\u00e1 muy lejos de nuestras expectativas, tanto como abogados como ciudadanos estadounidenses, de que los particulares y las organizaciones cumplan la ley y sus obligaciones contractuales, y paguen a las v\u00edctimas de lesiones de las que son responsables a su debido tiempo, como exige la ley o sus obligaciones. Sin peticiones de sanci\u00f3n que causen cierto dolor, los empresarios y las compa\u00f1\u00edas de seguros tienen poco que les disuada de hacer caso omiso de sus obligaciones en virtud de la Ley de Indemnizaci\u00f3n por Accidentes de Trabajo de Pensilvania y de sus contratos.<\/p>\n<p>Esto se produce en el contexto de, seg\u00fan un nuevo informe de la <a href=\"https:\/\/www.nasi.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/2024-WC-Report-2021-Data-Final.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Academia Nacional de la Seguridad Social<\/a>, beneficios r\u00e9cord de los seguros de indemnizaci\u00f3n por accidentes de trabajo en todo EE.UU. Seg\u00fan dicho informe, desde que experimentaron p\u00e9rdidas en 2011, los niveles de beneficios en el sector de los seguros de indemnizaci\u00f3n por accidentes de trabajo han \u00abaumentado espectacularmente\u00bb. Los pronunciados descensos de la relaci\u00f3n prestaciones\/coste y del [incurred loss ratios] durante ese periodo -hasta m\u00ednimos casi hist\u00f3ricos y m\u00ednimos hist\u00f3ricos, respectivamente- reflejan cambios en la econom\u00eda y en los estatutos de indemnizaci\u00f3n por accidentes de trabajo que han hecho m\u00e1s rentable el sector\u00bb. Seg\u00fan el informe de la NASI, los costes de indemnizaci\u00f3n de los empresarios est\u00e1n en su nivel m\u00e1s bajo de los \u00faltimos 40 a\u00f1os.<\/p>\n<h2>Los elementos disuasorios que no asustan a nadie no son disuasorios<\/h2>\n<p>La pr\u00f3xima vez que vayas a una ferreter\u00eda, busca un envase de Roundup. Apuesto a que encontrar\u00e1s m\u00e1s de unos cuantos, porque Monsanto no ha hecho ning\u00fan esfuerzo por interrumpir el producto o limitar sus niveles de producci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00bfY por qu\u00e9 deber\u00eda hacerlo?<\/p>\n<p>Dado que las indemnizaciones por da\u00f1os punitivos se reducen dr\u00e1sticamente despu\u00e9s de que los jurados escuchen las pruebas y emitan sus veredictos, Monsanto no tiene ning\u00fan incentivo para anteponer las vidas humanas a los beneficios. De acuerdo, las indemnizaciones por da\u00f1os punitivos pueden permanecer algo intactas cuando todo est\u00e9 dicho y hecho, pero reducciones de hasta el 96%, si no del 100%, no hacen absolutamente nada para impedir la venta de sustancias qu\u00edmicas que la ciencia dice que pueden muy bien causar enfermedades o la muerte.<\/p>\n<p>Del mismo modo, en el \u00e1mbito de la indemnizaci\u00f3n de los trabajadores de Pensilvania, una sanci\u00f3n de 0 $ no impedir\u00e1 que un empresario o una compa\u00f1\u00eda de seguros con mucho dinero se dedique a pr\u00e1cticas comerciales ilegales e injustas en relaci\u00f3n con el pago de prestaciones de indemnizaci\u00f3n a los trabajadores lesionados, pr\u00e1cticas que perjudican a\u00fan m\u00e1s a los trabajadores cuyas lesiones afectan a su capacidad de poner comida en la mesa para sus familias.<\/p>\n<p>Una sanci\u00f3n de 0 $ en el mundo de la indemnizaci\u00f3n por accidente laboral, o incluso una sanci\u00f3n de cientos de d\u00f3lares, carece de fuerza y no disuadir\u00e1 de cometer malas acciones hirientes. Si se concedieran sanciones reales, nuestro bufete y otros de toda Pensilvania no tendr\u00edan que presentar tantas peticiones de sanci\u00f3n como hacemos, porque se disuadir\u00eda el comportamiento destructivo, no se incentivar\u00eda.<\/p>\n<p>Las indemnizaciones punitivas, las peticiones de sanci\u00f3n y otros mecanismos similares existen dentro y fuera del sistema legal para disuadir a las grandes empresas y a otros actores de participar en actividades que causan lesiones y otros da\u00f1os sociales. Pero hasta que estos mecanismos puedan funcionar seg\u00fan lo previsto, sin limitaciones artificiales que les corten las alas, los Monsantos, los empresarios y las compa\u00f1\u00edas de seguros nefastos y otros malos actores del mundo no se lo pensar\u00e1n dos veces antes de emprender intencionadamente actos irresponsables y perjudiciales.<\/p>\n<p>[\/et_pb_text][et_pb_divider color=\u00bb#F2F2F2&#8243; divider_weight=\u00bb2px\u00bb _builder_version=\u00bb4.18.0&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb custom_margin=\u00bb||10px||false|false\u00bb animation_style=\u00bbslide\u00bb animation_duration=\u00bb850ms\u00bb animation_intensity_slide=\u00bb10%\u00bb locked=\u00bboff\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][\/et_pb_divider][et_pb_text _builder_version=\u00bb4.23.1&#8243; background_size=\u00bbinitial\u00bb background_position=\u00bbtop_left\u00bb background_repeat=\u00bbrepeat\u00bb custom_margin=\u00bb||||false|false\u00bb custom_margin_tablet=\u00bb-83px||||false|false\u00bb custom_margin_phone=\u00bb-83px||||false|false\u00bb custom_margin_last_edited=\u00bbon|desktop\u00bb hover_enabled=\u00bb0&#8243; global_colors_info=\u00bb{}\u00bb sticky_enabled=\u00bb0&#8243;]<\/p>\n<p><em><a href=\"https:\/\/old.pondlehocky.com\/es\/acerca-de\/nuestros-abogados\/samuel-h-pond\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Samuel H. Pond<\/a> es el socio director de <a href=\"https:\/\/old.pondlehocky.com\/es\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Pond Lehocky Giordano LLP<\/a>, el mayor bufete de abogados de indemnizaci\u00f3n por accidentes de trabajo e incapacidad de la Seguridad Social de Pensilvania, y uno de los mayores de Estados Unidos. Se puede contactar con \u00e9l en <a href=\"mailto:spond@pondlehocky.com\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">spond@pondlehocky.com.<\/a><\/em><\/p>\n<p><em>Reimpreso con permiso de la edici\u00f3n del 19 de abril de 2024 de The Legal Intelligencer \u00a9 2024 ALM Media Properties, LLC. Todos los derechos reservados. Queda prohibida la reproducci\u00f3n sin autorizaci\u00f3n. P\u00f3ngase en contacto con el 877-257-3382 o <a href=\"mailto:reprints@alm.com\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">reprints@alm.com.<\/a><\/em><\/p>\n<p>[\/et_pb_text][\/et_pb_column][\/et_pb_row][\/et_pb_section]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ya he escrito en el pasado sobre el fracaso de los da\u00f1os punitivos para tener el efecto disuasorio para el que fueron dise\u00f1ados. 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